
Hoy nos hemos juntado unos cuantos escritores, lectores y hasta una música de talento envidiable, todos freakies de atar, y hemos decidido acudir a una exposición de arte que se llevaba a cabo en una manicomio abandonado. El arte es libre y los gustos también. A continuación unas muestras.
Aunque lo verdaderamente genial ha venido más tarde, en la comida y sobremesa en la que el cine y la literatura (y la música, que no se me olvide la música) han hecho volar más de tres horas como por arte de magia.
Ha sido un placer de jornada compartida con Juanjo, Anabel, Carmen, Juande, Kathy, Elena, Carlos, Patricia y el"padre" de la idea: Juanma.
"Espejo y Reflejo"
La fachada del manicomio/museo
"El guía"
"Como los chorros del oro"




