Tiene mala fama el trece; una fama terrorífica. Películas y libros recurren al numerito de marras para condimentar guiones y argumentos. Y en no pocas ocasiones, aderezan el condimento numérico con el añadido del viernes (día fatídico para los anglosajones). Lo curioso es que su equivalencia en España es el martes y trece, pero con la célebre coletilla del refranero: "Ni te cases, ni te embarques", adquiere una connotación más cachonda que aterradora.
A mí el trece me gusta, como casi todos los primos, que son números que encuentro fascinantes.
Pero ya que de treces hablamos y encima en viernes, ahí os dejo un pasaje de una de las mejores obras de terror de la historia de las letras: El Apocalipsis de San Juan.
Apocalipsis Capítulo 13
1 Me paré sobre la arena del mar, y vi subir del mar una bestia que tenía siete cabezas y diez cuernos; y en sus cuernos diez diademas; y sobre sus cabezas, un nombre blasfemo. 2 Y la bestia que vi era semejante a un leopardo, y sus pies como de oso, y su boca como boca de león. Y el dragón le dio su poder y su trono, y grande autoridad.3 Vi una de sus cabezas como herida de muerte, pero su herida mortal fue sanada; y se maravilló toda la tierra en pos de la bestia, 4 y adoraron al dragón que había dado autoridad a la bestia, y adoraron a la bestia, diciendo: ¿Quién como la bestia, y quién podrá luchar contra ella?
¿Qué? ¿Da mal rollito o no?
