Y Pese a Todo... es una novela que se podría inscribir en el movimiento Z que está arrasando en la literatura de terror y que pronto tendrá un segundo "subidón" con la llegada a la gran pantalla de películas sobre el tema, algunas de ellas basadas en las muestras más relevantes que han llegado a las estanterías. Ya se habla de las cintas que llenarán las salas en los próximos años: L.A. Zombies; Zombieland 2; una precuela de REC; Warm Bodies (esta es sobre el papel, la más curiosa por su argumento); Guerra Mundial Z (una de las más esperadas); REC: Apocalipsis; Spring Break Zombie Cruise; Pride and Prejudice and Zombies; Army of the Dead y un largo etcétera. Vamos, que hay zombis para rato. Y esa es la cuestión, que con tanta literatura y cine, pronto comenzará a ser complicado desmarcarse intentando aportar algo original a una temática que parece que ya lo ha dicho todo o está a punto de hacerlo. Y ahí es donde Juan de Dios Garduño la clava. Editado por Dolmen, Y Pese a Todo... es, sin duda, una novela de zombis, pero al servicio de una historia muy real, palpable, de amor, odio y amistad. Y si de algo le sirven los muertos vivientes que ha creado a Juan de Dios, es para conformar un escenario en el que lleva al límite a sus personajes explorando con singular habilidad la psique humana y sus particularidades. Y Pese a Todo... es una novela de personajes, de la fuerza y la debilidad del ser humano, de devastación pero también de esperanza. Desde luego no faltan ni la acción ni la emoción ni el terror ("sus" zombis son espectaculares y aterradores).

En un mundo postapocalíptico, Juan de Dios nos lleva a un invernal Bangor, Maine descrito con precisión y sobriedad ( ¿de qué me suena a mí este sitio?¡Ah! ¡Genial la referencia al "Rey" del terror) . Allí, entre la nieve, la soledad y la amenaza invisible pero presente de unos seres terroríficos, sobreviven Patrick, Peter y su hija y el perro adicto a la cerveza de Patrick. Y lo mejor es que no tardamos en encariñarnos con unos y ponernos en contra de otros, aunque al final comprendemos a las dos partes porque, en nuestro fuero interno, sabemos que el autor acaba de describir lo que somos todos: seres humanos para bien y para mal.
Me ha gustado mucho Y Pese a Todo... He sufrido y disfrutado con sus protagonistas y también he luchado a su lado contra esa amenaza nada humana del "exterior".
Este es un libro que a Juan de Dios Garduño debe servirle para iniciar una carrera de letras notable. Ahora solo queda esperar a su próxima novela y confío que no tarde.