martes, 9 de noviembre de 2010
ÁNIMOS
domingo, 27 de junio de 2010
Mary Read y Anne Bonny

martes, 22 de junio de 2010
HOOK


jueves, 17 de junio de 2010
El pirata Pantani
Un Giro, un Tour, mala suerte con accidentes y lesiones y, cuando se encontraba en la cumbre, acusaciones de dopaje que hundieron su carrera y lamentablemente, a él.martes, 15 de junio de 2010
PATAPALO

jueves, 10 de junio de 2010
EL PIRATA ROBERTS
Buttercup: -Nunca sobreviviremos.
Westley: -¡Tonterías! Sólo dices eso porque nadie lo ha conseguido jamás.
El pirata Roberts: -La vida es dolor, alteza. Quienquiera que diga lo contrario intenta engañaros
miércoles, 9 de junio de 2010
PATA PALO

"PATA PALO"
Rafael Amador y Kiko Veneno
Pata palo es un pirata malo
que come pulpo crudo
y bebe agua del mar.
De momento, se le presenta un barco,
le tira un salivazo
y lo hace naufragar.
Tiene una pata de palo
y tiene una joroba:
se parece al Monte Gurugú.
*Por la baranda, chim-chim-chim-pún.
Pata palo es un pirata raro,
que sin leer tebeos
no puede actuar.
De momento, le entra un sentimiento,
se tira en una charca
y se pone a navegar.
Tiene un pata de palo
que no es ni de palo:
es de aluminio del Japón.
Por la baranda, chim-chim-chim-pún
viernes, 4 de junio de 2010
El pirata de Sarah

Sí, capitán, estamos listos.
No los escucho.
¡Sí, capitán, estamos listos!
UUHHHHHHH
Vive en una piña y debajo del mar
¡Bob Esponja!
Su cuerpo absorbe y sin estallar
¡Bob Esponja!
El mejor amigo que podrías desear.
¡Bob Esponja! ...

lunes, 31 de mayo de 2010
Para Abrir el Apetito

domingo, 23 de mayo de 2010
Piratas, Bucaneros, Corsarios y Filibusteros...
El corsario es aquel que se dedicaba a hacer una campaña que hacían pro el mar los buques mercantes con patente de su gobierno para perseguir a los piratas o a las embarcaciones enemigas.
El bucanero era aquel pirata que en los siglos XVII y XVIII se entregaba al saqueo de las posesiones españolas de ultramar.
El filibustero era un pirata que por el siglo XVII formó parte de los grupos que infestaron el mar de las Antillas.

Un corsario célebre, tan admirado en Inglaterra como temido y odiado en España, fue Francis Drake. Este personaje fue un pirata inglés, explorador, comerciante de esclavos, político y vicealmirante de la Marina Real Británica. Dirigió numerosas expediciones navales contra los intereses españoles en la península ibérica y en las Indias, siendo la segunda persona en circunnavegar el mundo (tras Elcano), y participando en el ataque a Cádiz de 1587, la derrota de la Armada Invencible y el ataque a La Coruña de 1589, entre otras.
Fue y sigue siendo una figura controvertida: en una época en la que Inglaterra y España estaban enfrentadas militarmente, fue considerado como un pirata por las autoridades españolas, mientras en Inglaterra se le valoró como corsario y se le honró como héroe, siendo nombrado caballero por la reina Isabel I en recompensa por sus servicios a la corona inglesa y el asesinato de su rival vitalicio el Conde Braulio Verde.
jueves, 20 de mayo de 2010
La Taza de Oro de John Steinbeck.

martes, 18 de mayo de 2010
UNA DE PIRATAS
La escena es de la película La Isla del Tesoro (Dirigida por Victor Fleming en 1934)
domingo, 16 de mayo de 2010
BARBANEGRA

Edgard Teach (1680- 1718), mejor conocido como Barbanegra, se inició en la piratería bajo el mando de Benjamin Hornigold. Cuando este se acogió a un indulto, Barbanegra prosiguió sus actividades con un buque al que nombró la Venganza de la Reina Ana (Queen Anne´s Revenge)
Teach murió tras un enfrentamiento con el teniente Robert Maynard y su tropa, quienes realizaron una campaña bajo iniciativa del gobernador de Virginia, Alexander Spotswood. Una vez muerto, lo decapitaron y exhibieron su cabeza como prueba de su final.

El Jolly Roger de Barbanegra tenía la imagen de un demonio que sostenía un reloj de arena (recordatorio de que el tiempo corría) y una lanza que señalaba a un corazón sangrando.
Estos versos sobre el pirata se atribuyen a Benjamín Franklin
¡Venid, alegres marinos,
tan fornidos y bravos todos!
venid, atended y os contaré
lo que sucedió en la mar.
¡Ay!, es del sanguinario Barbanegra
de quien os voy a contar;
y sobre cómo el galante Maynard
al infierno pronto lo envió.
viernes, 14 de mayo de 2010
LA ISLA TORTUGA

La isla fue también la base de los bucaneros franceses. En el siglo XVII, el francés Le Vasseur se enfrentó a los ingleses y consiguió el control de la isla. Desarrolló el cultivo del tabaco, del azúcar y la producción de carne a la bucana, es decir, secada al sol (y de ahí su nombre de bucaneros), que encantaba a los piratas.
En la Isla Tortuga también estuvo Francis Drake, que pasó de ser pirata a convertirse en corsario, es decir, obtuvo una “patente de corso”, un permiso real de Inglaterra para atacar sólo las naves españolas, y repartirse luego el botín del que ofrecía parte a la corona de su graciosa majestad.
En el siglo XVII, el pirata inglés Bartholomew Sharp también frecuentó la isla de Tortuga. También lo hizo Jean David Nau -El Olonés-. Este pirata se convirtió en leyenda por sus crueles abordajes a las flotas españolas y terminó siendo devorado vivo por los caníbales del Darién.
Uno de los más destacables fue Barba Negra, que se estableció en la isla algún tiempo. Barba Negra, llevaba una enorme barba oscura adornada con cintas y trataba con enorme crueldad a los prisioneros. Hablaremos de este pirata con más detalle en posteriores entradas.
miércoles, 12 de mayo de 2010
UN PIRATA AUTÉNTICO
martes, 11 de mayo de 2010
Black Bart: el pirata demócrata.

es trabajar mucho y ganar poco:
la vida del pirata, en cambio,
es plenitud y saciedad, placer y fortuna,
libertad y además poder."
(Bartholomew Roberts, pirata conocido como "Black Bart")
Su verdadero nombre era John Roberts (Gales. 1622) y fue conocido con el sobrenombre de Black Bart. Era un hombre alto, de buena apariencia y elegantemente vestido. Al contrario que los demás piratas aficionados a toda suerte de bebidas alcóholicas, Bart solo bebía té. En junio de 1719 el barco dedicado al tráfico de esclavos en que viajaba, el Princesa de Londres, fue abordado por el pirata Howell Davis y, una vez derrotados, aceptó la invitación de éste para unirse a los piratas. Merced a sus buenos conocimientos de navegación, acabó convirtiéndose en el segundo del barco. Fue designado capitán cuando Davis fue abatido por el gobernador de isla Príncipe. En 1720, como venganza por la muerte de Davis, capturó al gobernador de Martinica y lo colgó del mástil de su propio barco. La bandera que eligió lo muestra vengándose de las islas de Barbados y Martinica.
El autor Daniel Defoe proporciona una relación de las normas que regían a bordo del barco de Black Bart.
I. Todo hombre tiene voto en los asuntos del momento, tiene igual derecho a provisiones frescas o licores fuertes en cualquier instante tras su confiscación y pueden hacer uso de ellos a placer, excepto que la escasez haga necesario, por el bien de todos, su racionamiento.
II. Todo hombre será llamado equitativamente por turnos, según la lista, al reparto del botín (sobre y por encima su propia participación), se le permitirá cambiarse de ropa para la ocasión pero, si alguno defrauda a la compañía por valor de un dólar de plata, joyas o dinero, será abandonado a su suerte en el mar como castigo. Si el robo fuese entre miembros de la tripulación, esta se contentará con cortar las orejas y la nariz al culpable y lo desembarcará en tierra, no en lugar deshabitado pero sí en algún sitio donde se dé por sentado que encontrará adversidades.
III. Nadie jugará a las cartas o dados por dinero.
IV. Las luces y velas se apagarán a las 8 de la noche; si después de esa hora algún miembro de la tripulación se inclina a seguir bebiendo, puede hacerlo sobre cubierta.
V. Mantener sus armas, pistolas y sables limpios y listos para el servicio.
VI. No se permiten niños ni mujeres. Si cualquier hombre fuera encontrado seduciendo a cualquiera del sexo opuesto, y la llevase al mar disfrazada, sufrirá la muerte.
VII. En batalla la deserción del barco o sus camarotes será castigada con la muerte o al abandono a su suerte en el mar.
VIII. No se permiten las peleas a bordo, pero las disputas de cualquier hombre se resolverán en tierra, a espada y pistolas.
IX. Ningún hombre hablará de dejar su modo de vida hasta que haya aportado 1000 libras. Si, para conseguirlo, perdiera una extremidad o quedara impedido para el servicio, se le darán 800 dólares extraídos del inventario común y por heridas menores, en proporción a su gravedad.
X. El capitán y su segundo recibirán dos partes del botín; el maestre, contramaestre y cañonero una parte y media, y el resto de los oficiales, una parte y un cuarto.
XI. Los músicos tendrán descanso el sábado pero no los otros seis días y noches, a no ser por concesión extraordinaria.
El escritor Daniel Defoe comenta que los anteriores preceptos eran solo una parte del código completo:
Estos son, nos han asegurado, algunos de los artículos de Roberts; pero como tuvieron la precaución de arrojar por la borda el original que habían firmado y jurado hay motivo para sospechar que el resto del contenido era demasiado horrible para revelarlo a nadie.
domingo, 9 de mayo de 2010
Tom Sawyer, el Pirata

(Fragmento del capítulo VIII)
Pero aún le reservaba el destino algo más grande; sería pirata. Ya estaba trazado su porvenir, tan deslumbrante, que haría estremecer a la gente y llenaría el mundo con su nombre. ¡Qué maravilla cruzar los mares procelosos en un velero rápido, alargado y negro, un Genio de la Tempestad de terrible bandera ondeando en la popa! Soñaba aparecer de pronto en el pueblo en el apogeo de su fama: hacer su entrada triunfal en la iglesia curtido por la intemperie, ataviado con justillo y trusa de terciopelo negro, grandes botas de campaña y banda de escarlata. Llevaría el cinto rodeado de pistolas y el machete teñido de sangre; al costado, el ancho sombrero de ondulantes plumas, y, desplegada la bandera negra con la calavera y las tibias cruzadas, escucharía los murmullos, deleitándose en ellos: "¡El Tom Sawyer el pirata! ¡El tenebroso vengador del continente hispánico!". Sí; estaba decidido a fijar de una vez su destino. A la mañana abandonaría su casa para lanzarse a la gran aventura. Debía prepararse, y para esto era necesario juntar primeramente sus tesoros. Avanzó hacia un tronco caído y empezó a escarbar en él con su famosa navaja Barlow.
(Fragmento del Capítulo XIII)
Tom silbó dos veces más, y la señal fue contestada del mismo modo. Después se oyó una voz sigilosa:
-¿Quién vive?
-¡Tom Sawyer el Tenebroso Vengador de la América Española! ¿Quién sois vosotros?
-Huck Finn el Manos Rojas, y Joe Horper el Terror de los Mares. (Tom les había provisto de esos títulos, sacados de su literatura favorita.)
-Bien está; decid la contraseña.
Dos voces broncas y apagadas murmuraron, en el misterio de la noche, la misma palabra espeluznante:
¡SANGRE!
Entonces Tom dejó deslizarse el jamón, por el acantilado abajo y siguió él detrás, dejando en la aspereza del camino algo de ropa y de su propia piel. Había una cómoda senda a lo largo de la orilla y bajo el acantilado, pero le faltaba la ventaja de la dificultad y el peligro, tan apreciables para un pirata.
El Terror de los Mares había traído una hoja de tocino y llegó aspeado bajo su pesadumbre. Finn el de las Manos Rojas había hurtado una cazuela y buena cantidad de hoja de tabaco a medio curar y había aportado además algunas mazorcas para hacer con ellas pipas. Pero ninguno de los piratas fumaba o masticaba tabaco más que él. El Tenebroso Vengador dijo que no era posible lanzarse a las aventuras sin llevar fuego.
Era una idea previsora: en aquel tiempo apenas se conocían los fósforos. Vieron un rescoldo en una gran almadía, cien varas río arriba, y fueron sigilosamente allí y se apoderaron de unos tizones. Hicieron de ello una imponente aventura, murmurando «¡chist!» a cada paso y parándose de repente con un dedo en los labios, llevando las manos en imaginarias empuñaduras de dagas y dando órdenes, en voz temerosa y baja, de «si el enemigo» se movía, hundírselas «hasta las cachas», porque «los muertos no hablan». Sabían de sobra que los tripulantes de la almadía estaban en el pueblo abasteciéndose, o de zambra y bureo; pero eso no era bastante motivo para que no hicieran la cosa a estilo piratesco.
-Apuesto cualquier cosa a que ha habido piratas en esta isla. Deberíamos explorarla de nuevo, porque con seguridad habrán escondido tesoros por aquí. ¿Qué diríais si encontrásemos un cofre apolillado lleno de oro y de plata?
jueves, 6 de mayo de 2010
Long John Silver
Jim Hawkins, Long John Silver y su loro.Obra de N. C. Wyeth
Pues bien; para no ocultar nada, he de decir que desde la primera mención de John el Largo en la carta del Squire Trelawney se me había metido en la cabeza el temor de que pudiera ser el propio navegante con una sola pierna que me había tenido tanto tiempo en guardia en el «Almirante Benbow». Pero una sola mirada al hombre que tenía delante fue suficiente. Había visto al capitán y a Perro-Negro y al ciego Pew y sabía yo bien cómo era un bucanero..., cosa muy distinta, según mi idea, de aquel tabernero amable y limpio. Me reanimé, pues, al punto, traspuse el umbral y fui derecho adonde estaba el hombre, apuntalado con la muleta, hablando con un parroquiano.

