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martes, 9 de noviembre de 2010

ÁNIMOS

No estoy muy bloguero últimamente, pero es que ando a la espera de un par de noticias (espero que favorables) y tengo además dudas a la hora de abordar otro proyecto (siempre las tengo cuando emprendo algo nuevo). No es que tenga los ánimos decaídos, simplemente están tensos, a la expectativa y el teclado se me hace antipático. Hoy, de todas formas, tengo una reseña de Anabel Botella que me ha serenado un tanto. Os dejo el enlace AQUÍ. 
Ya contaré cómo va lo demás... PIRATAS.

domingo, 27 de junio de 2010

Mary Read y Anne Bonny


La historia de la piratería reconoce la existencia de dos mujeres piratas y lo cierto es que ninguna de ellas pasó inadvertida. Más curioso todavía es que acabaron conociéndose y trabando amistad. Compartieron andanzas y aventuras aunque al final su suerte fuera más bien dispar.

Mary Read nació en Londres. Se especula todavía con los motivos que la llevaron a hacerse pasar por un hombre. La versión más aceptada dice que era hija de los amores adúlteros de la esposa de un capitán de la marina mercante que se hallaba en alta mar cuando nació la niña. La madre ocultó el nacimiento durante un tiempo, y al fallecer el primer hijo que había tenido con el mencionado capitán, decidió cambiar al bebé de sexo para hacerlo pasar por el niño ante la familia de su marido, el cual entre tanto falleció en la mar, y poder así cobrar la herencia.
Mary (conocida ahora como Mark) y su madre vivieron cómodamente con el dinero heredado hasta su adolescencia. Cuando se quedaron sin dinero, Mary, que mantenía su identidad masculina, trabajó un tiempo como paje. Acabaría por dejarlo para enrolarse en un barco mercante. Sin embargo, los constantes abusos que sufrían los marineros a bordo por parte de los mandos, la llevaron a ingeniárselas para alistarse en la armada, donde se probó a sí misma en batalla y se enamoró un compañero marino. Se casaron y, con el dinero ganado en la marina de guerra, abrieron una posada llamada Las Tres Herraduras (The Three Horseshoes).
Por primera vez en su vida, Mary Read vivió como una mujer, pero su marido murió y Mary volvió a la armada, de nuevo disfrazada de hombre. Pronto perdió el entusiasmo por la vida militar, a la que renunció para embarcarse hacia las Indias Occidentales.

Durante la travesía, el barco en que viajaba Mary fue atacado y capturado por el pirata Jack Rackham (apodado Calicó) y su compañera, la mujer pirata Anne Bonny. Aún vestida de hombre, Mary fue reclutada por los piratas. Poco después, Anne Bonny descubrió su identidad femenina. Las dos mujeres acabaron siendo amigas (hay quienes afirman que lo suyo fue más que una amistad) y trataron de mantener el secreto de la auténtica identidad de Mary, pero Calicó comenzó a resentirse a causa de la cercana relación de Bonny con el nuevo marinero y al final tuvieron que desvelarle la verdad. Mary confesó y Rackham, más tranquilo, permitió que se quedara como un miembro más de la tripulación.
Mientras navegaban por el Caribe, Read se enamoró de uno de sus compañeros y se casaron según los ritos de la piratería. Durante un período de unos tres meses, Rackham y su tripulación obtuvieron éxito en sus asaltos, pero pronto comenzaron a dedicarse en exceso a los festejos y la bebida.
El 20 de octubre de 1720, las tropas del Capitán Barnet, enviadas por el gobernador de Jamaica, capturaron a Rackham y su tripulación, la mayor parte de los cuales estaban tan borrachos que no fueron capaces de presentar batalla.
Rackham y su tripulación fueron sentenciados a la horca por actos de piratería. Mary Read y Anne Bonny aseguraron estar embarazadas, y recibieron un aplazamiento de la ejecución. Se desconoce si realmente estaban embarazadas o si inventaron la historia para salvarse.

Mary Read escapó de la horca al morir de una fiebre mientras estaba en la cárcel. Anne, sin embargo, recibió varios aplazamientos de su ejecución hasta que misteriosamente desapareció de los expedientes oficiales. Hay diferentes teorías sobre su supuesto final. Se cree que su padre, que tenía contactos en la isla, perdonó a su hija y la rescató. Pero hay otras teorías que afirman que volvió con su marido e incluso existe el mito de que se hizo monja.

martes, 22 de junio de 2010

HOOK


El más grande, pérfido, vil, desalmado, cobarde, patético, taimado y penoso de todos los piratas que han sido, son y serán, es sin duda... GARFIO. Cuando vi Peter Pan, aparte de enamorarme de Wendy y abandonarla por Campanilla, el bribón manco fue el rival que llenó mis sueños de aventuras trepidantes y colosales duelos a espada.
Y ya que estamos, reivindico un Garfio que me gustó bastante (no, no fue el de Spielberg, por mucho que me guste Dustin Hoffman como actor. El Hook del Rey Midas de Hollywood, me pareció mala a rabiar). El Garfio que me gustó a mí es el de Peter Pan, La Gran Aventura dirigida por P.J. Hogan y con Jason Isaacs interpretando el papel del pirata y también,... ¡el del Sr. Darling! Da que pensar, ¿no? Por si no os suena el actor, os
diré que interpreta el papel de Lucius Malfoy, padre de Draco Malfoy, en Harry Potter.
¡Un vaso de ron por Hook! A veces desearía que hubiera tenido algo más de fortuna.

jueves, 17 de junio de 2010

El pirata Pantani

Un Giro, un Tour, mala suerte con accidentes y lesiones y, cuando se encontraba en la cumbre, acusaciones de dopaje que hundieron su carrera y lamentablemente, a él.
El 14 de febrero de 2004 fue encontrado muerto en la habitación de un hotel en Rímini. La sospecha de que se hubiera suicidado, después de hallar en la habitación medicamentos antidepresivos, fue descartada por el fiscal; sin embargo, las sospechas persisten hasta hoy. Marco Pantani atravesaba una crisis depresiva.
Los piratas mueren jóvenes, pero dejan su estela bien marcada.

martes, 15 de junio de 2010

PATAPALO


Tengo el manuscrito de la malvada, pérfida y maldita canción pirata que retuerce el alma de todo aquel que osa cantarla en voz alta. ¿Su autora?: Sarah. La desalmada se ha amotinado negándose a seguir en su puesto de grumete y ahora, quiere ser capitana... Y yo no me he podido negar.
Aquí tenéis la canción:
Patapalo es un pirata malo
que navega con su barco
asustando a la gente.
Y su abuela es una calavera
que le dice a su hijo:
¡No asustes a la gente!
¡A reír! JA, JA, JA
¡A llorar! BUA, BUA, BUA
que todo el mundo se...
NB.- El final del sortilegio canción no es apto para mayores de 10 años.

jueves, 10 de junio de 2010

EL PIRATA ROBERTS

Libro bueno y película fantástica (ojo a la BSO que es una maravilla de Mark Knopffler). También sale un pirata: el pirata Roberts.

El libro y la película son obligatorias para quienes aman la aventura... y el romanticismo (sobre todo la película).

Cuidado que a continuación desvelo trama.


Habiendo marchado en busca de fortuna, y después de 5 años de ausencia, Westley retorna a su tierra para casarse con su amada Buttercup, a la que juró amor eterno y verdadero. Pero ella, creyéndole muerto, se ha visto obligada a prometerse al príncipe Humperdinck. Wesley asume la identidad del temible pirata Roberts, del que se cuentan auténticas atrocidades, y se enfrenta a Vizzini y sus esbirros, Cuando consigue vencerlos, es capturado por el príncipe Humperdinck que pretende a toda costa desposar a la desdichada Buttercup, pese a que ésta no le ama. Y sin embargo, la boda no es más que un pretexto que empleará en su perverso provecho el príncipe...



ALGUNOS MOMENTOS MEMORABLES


Aquel día fue en el que Buttercup descubrió con asombro que cuando él decía "como desees", en realidad significaba "te amo".

Iñigo Montoya: -Hola; mi nombre es Íñigo Montoya. Tú mataste a mi padre. ¡Prepárate a morir!

Buttercup: -Nunca sobreviviremos.
Westley: -¡Tonterías! Sólo dices eso porque nadie lo ha conseguido jamás.

El pirata Roberts: -La vida es dolor, alteza. Quienquiera que diga lo contrario intenta engañaros

miércoles, 9 de junio de 2010

PATA PALO


Una joya para los piratas auténticos, esos lobos y lobas que no se arredran ante nada... como mi hija la grumete Sarah, que está encantada con esta canción.
Para oírla...AQUÍ



"PATA PALO"

Rafael Amador y Kiko Veneno



Pata palo es un pirata malo

que come pulpo crudo

y bebe agua del mar.

De momento, se le presenta un barco,

le tira un salivazo

y lo hace naufragar.

Tiene una pata de palo

y tiene una joroba:

se parece al Monte Gurugú.

*Por la baranda, chim-chim-chim-pún.

Pata palo es un pirata raro,

que sin leer tebeos

no puede actuar.

De momento, le entra un sentimiento,

se tira en una charca

y se pone a navegar.

Tiene un pata de palo

que no es ni de palo:

es de aluminio del Japón.

Por la baranda, chim-chim-chim-pún

viernes, 4 de junio de 2010

El pirata de Sarah



Sarah también tiene sus preferencias en esto de la piratería, pero a ella no le causan especial impresión los Barbanegra, Francis Drake, Barbossa, Jack Sparrow, Long John Silver o cualquiera de los mencionados en este blog ya fueran reales o imaginarios. No, a mi hija el pirata que le acelera el pulso y la hace cantar de alegría es ¡¡PARCHE, EL PIRATA!!




Están listos chicos?
Sí, capitán, estamos listos.
No los escucho.
¡Sí, capitán, estamos listos!
UUHHHHHHH

Vive en una piña y debajo del mar
¡Bob Esponja!
Su cuerpo absorbe y sin estallar
¡Bob Esponja!
El mejor amigo que podrías desear.
¡Bob Esponja! ...




¿Y sabéis una cosa? Cada vez me gusta más oír al viejo Parche cantar, porque disfruto tanto como Sarah con las locas, absurdas y geniales aventuras de Bob Esponja y sus amigos.


Altamente recomendable para casos de tristeza, melancolía e incluso, mal de amores.

lunes, 31 de mayo de 2010

Para Abrir el Apetito


Amanecer Zombie, página de referencia ineludible para todos los aficionados al género de los pútridos, ha sacado la noticia de la próxima aparición de la Antología Z NOCTE de Dolmen y también, el anticipo que ofrecemos desde NOCTE: Para Abrir el Apetito. Vale la pena darse una vuelta por Amanecer Zombie, pero no es para almas sensibles o de cántaro. Avisado estáis.

Y ya que estamos, ahí va un pirata zombi a lo Tim Burton, aunque temo que no he sido capaz de determinar el origen. Si alguien lo sabe...

domingo, 23 de mayo de 2010

Piratas, Bucaneros, Corsarios y Filibusteros...

La RAE dice que los piratas son aquellas personas que junto con otras de su igual condición, se dedican al abordaje de barcos en el mar para robar.

El corsario es aquel que se dedicaba a hacer una campaña que hacían pro el mar los buques mercantes con patente de su gobierno para perseguir a los piratas o a las embarcaciones enemigas.
El bucanero era aquel pirata que en los siglos XVII y XVIII se entregaba al saqueo de las posesiones españolas de ultramar.

El filibustero era un pirata que por el siglo XVII formó parte de los grupos que infestaron el mar de las Antillas.


Un corsario célebre, tan admirado en Inglaterra como temido y odiado en España, fue Francis Drake. Este personaje fue un pirata inglés, explorador, comerciante de esclavos, político y vicealmirante de la Marina Real Británica. Dirigió numerosas expediciones navales contra los intereses españoles en la península ibérica y en las Indias, siendo la segunda persona en circunnavegar el mundo (tras Elcano), y participando en el ataque a Cádiz de 1587, la derrota de la Armada Invencible y el ataque a La Coruña de 1589, entre otras.

Fue y sigue siendo una figura controvertida: en una época en la que Inglaterra y España estaban enfrentadas militarmente, fue considerado como un pirata por las autoridades españolas, mientras en Inglaterra se le valoró como corsario y se le honró como héroe, siendo nombrado caballero por la reina Isabel I en recompensa por sus servicios a la corona inglesa y el asesinato de su rival vitalicio el Conde Braulio Verde.

jueves, 20 de mayo de 2010

La Taza de Oro de John Steinbeck.


Henry Morgan (1635-1688), siendo un joven capitán, tomó parte de la expedición que en 1666, bajo el mando de Mansfield, arrebató la isla Providencia (actual Santa Catalina) a los españoles. Tras colaborar con los servicios de espionaje del gobernador de Jamaica y derrotar al almirante español Alonso de Campos, emprendió la más ambiciosa de sus expediciones, la conquista de Panamá, la Taza de Oro (1671).


El Premio Nobel de Literatura John Steinbeck ofrece una versión novelada de la vida y hazañas del célebre pirata Henry Morgan desde su adolescencia, esbozando un retrato psicológico del personaje y yendo más allá de la simple novela de aventuras. Ahonda en las ambiciones y deseos más íntimos de Morgan, cuya vida seguirá fielmente las predicciones que el inquietante personaje del viejo Merlín, uno de los personajes más relevantes de la obra, le hiciese antes de abandonar la Gran Bretaña.

martes, 18 de mayo de 2010

UNA DE PIRATAS

La escena se desarrolla en la Posada del Almirante Benbow en la Inglaterra del tiempo de Jorge IV. El pirata y empedernido bebedor de ron Billy Bones (impagable Lionel Barrymore) le cuenta al joven Jim Hawkins una terrorrífica historia de piratas que abordan un buque español y de las espantosas cosas que suceden . Billy Bones obliga espada en mano a los presentes a cantar "Fifteen men on the dead man's chest-Yo-ho-ho, and a bottle of rum!".

La escena es de la película La Isla del Tesoro (Dirigida por Victor Fleming en 1934)

domingo, 16 de mayo de 2010

BARBANEGRA


Edgard Teach (1680- 1718), mejor conocido como Barbanegra, se inició en la piratería bajo el mando de Benjamin Hornigold. Cuando este se acogió a un indulto, Barbanegra prosiguió sus actividades con un buque al que nombró la Venganza de la Reina Ana (Queen Anne´s Revenge)
Fue aliado del gobernador de Carolina del Norte, Charles Eden, quien llegó a perdonar sus actividades ilegales a cambio de obtener un provecho de los saqueos realizados por el pirata.

Teach murió tras un enfrentamiento con el teniente Robert Maynard y su tropa, quienes realizaron una campaña bajo iniciativa del gobernador de Virginia, Alexander Spotswood. Una vez muerto, lo decapitaron y exhibieron su cabeza como prueba de su final.


Barbanegra generalmente luchaba, o se mostraba, vistiendo un gran sombrero tricorne emplumado y muchas espadas, cuchillos, y pistolas a su disposición.
Este temible pirata introducía mechas encendidas bajo su sombrero a modo de trenzas, para infundir pavor a sus presas. Adquirió fama de ser sumamente cruel, aunque se sospecha que muchos de los actos salvajes que se le atribuyen son más cosa de leyenda.
El Jolly Roger de Barbanegra tenía la imagen de un demonio que sostenía un reloj de arena (recordatorio de que el tiempo corría) y una lanza que señalaba a un corazón sangrando.
Estos versos sobre el pirata se atribuyen a Benjamín Franklin

¡Venid, alegres marinos,
tan fornidos y bravos todos!
venid, atended y os contaré
lo que sucedió en la mar.
¡Ay!, es del sanguinario Barbanegra
de quien os voy a contar;
y sobre cómo el galante Maynard
al infierno pronto lo envió.

viernes, 14 de mayo de 2010

LA ISLA TORTUGA


Robert Louis Stevenson mencionó esta isla mítica en la historia de la piratería, en su primer capítulo de La Isla del Tesoro:

… las historias que contaba eran lo que más amedrentaba a la gente. Sus espantosos relatos eran de ahorcados y de «pasear por la tabla», de borrascas en el mar, de la Isla de la Tortuga y de terribles hazañas y extraños parajes en la América española.


La Isla de la Tortuga es una isla al noroeste de la actual Haití (conocida en esos tiempos, junto al actual Santo Domingo, como La Española). Es una isla que también ha sido conocido con el nombre de la Isla de los Piratas, ya que, desde el siglo XVI, fue refugio de piratas de todas las nacionalidades que se dedicaban a asaltar a la flota española.

La isla fue también la base de los bucaneros franceses. En el siglo XVII, el francés Le Vasseur se enfrentó a los ingleses y consiguió el control de la isla. Desarrolló el cultivo del tabaco, del azúcar y la producción de carne a la bucana, es decir, secada al sol (y de ahí su nombre de bucaneros), que encantaba a los piratas.

En la Isla Tortuga también estuvo Francis Drake, que pasó de ser pirata a convertirse en corsario, es decir, obtuvo una “patente de corso”, un permiso real de Inglaterra para atacar sólo las naves españolas, y repartirse luego el botín del que ofrecía parte a la corona de su graciosa majestad.

En el siglo XVII, el pirata inglés Bartholomew Sharp también frecuentó la isla de Tortuga. También lo hizo Jean David Nau -El Olonés-. Este pirata se convirtió en leyenda por sus crueles abordajes a las flotas españolas y terminó siendo devorado vivo por los caníbales del Darién.
Uno de los más destacables fue Barba Negra, que se estableció en la isla algún tiempo. Barba Negra, llevaba una enorme barba oscura adornada con cintas y trataba con enorme crueldad a los prisioneros. Hablaremos de este pirata con más detalle en posteriores entradas.

miércoles, 12 de mayo de 2010

UN PIRATA AUTÉNTICO

(Old Bastard Bob. Karen Yee)


Esto es un pirata y lo demás tonterías. Al menos así lo ha visto la pintora Karen Yee cuya página aprovecho para recomendaros. La artista no solo pinta piratas, aborda también otros temas con una gran delicadeza y sensibilidad.

No me negaréis que el tipo es de lo que hacen que uno cruce la acera...

martes, 11 de mayo de 2010

Black Bart: el pirata demócrata.


"En un trabajo honrado lo corriente
es trabajar mucho y ganar poco:
la vida del pirata, en cambio,
es plenitud y saciedad, placer y fortuna,
libertad y además poder."

(Bartholomew Roberts, pirata conocido como "Black Bart")

Su verdadero nombre era John Roberts (Gales. 1622) y fue conocido con el sobrenombre de Black Bart. Era un hombre alto, de buena apariencia y elegantemente vestido. Al contrario que los demás piratas aficionados a toda suerte de bebidas alcóholicas, Bart solo bebía té. En junio de 1719 el barco dedicado al tráfico de esclavos en que viajaba, el Princesa de Londres, fue abordado por el pirata Howell Davis y, una vez derrotados, aceptó la invitación de éste para unirse a los piratas. Merced a sus buenos conocimientos de navegación, acabó convirtiéndose en el segundo del barco. Fue designado capitán cuando Davis fue abatido por el gobernador de isla Príncipe. En 1720, como venganza por la muerte de Davis, capturó al gobernador de Martinica y lo colgó del mástil de su propio barco. La bandera que eligió lo muestra vengándose de las islas de Barbados y Martinica.
Para regir la vida de abordo elaboró un código de piratas con aspectos democráticos. Entre otros puntos, incluía compensaciones económicas para aquellos que perdieran miembros durante la navegación y/o lucha.
Su carrera se extendió durante cuatro años hasta que murió por un balazo que recibió en el cuello de un soldado inglés el 10 de febrero de 1722. Contaba 40 años. Su tripulación arrojó su cuerpo al mar antes de rendirse para impedir que cayera en manos de los británicos. Los soldados británicos en represalia, ahorcaron a 52 miembros de una tripulación de 254 piratas.
El autor Daniel Defoe proporciona una relación de las normas que regían a bordo del barco de Black Bart.
I. Todo hombre tiene voto en los asuntos del momento, tiene igual derecho a provisiones frescas o licores fuertes en cualquier instante tras su confiscación y pueden hacer uso de ellos a placer, excepto que la escasez haga necesario, por el bien de todos, su racionamiento.

II. Todo hombre será llamado equitativamente por turnos, según la lista, al reparto del botín (sobre y por encima su propia participación), se le permitirá cambiarse de ropa para la ocasión pero, si alguno defrauda a la compañía por valor de un dólar de plata, joyas o dinero, será abandonado a su suerte en el mar como castigo. Si el robo fuese entre miembros de la tripulación, esta se contentará con cortar las orejas y la nariz al culpable y lo desembarcará en tierra, no en lugar deshabitado pero sí en algún sitio donde se dé por sentado que encontrará adversidades.

III. Nadie jugará a las cartas o dados por dinero.

IV. Las luces y velas se apagarán a las 8 de la noche; si después de esa hora algún miembro de la tripulación se inclina a seguir bebiendo, puede hacerlo sobre cubierta.

V. Mantener sus armas, pistolas y sables limpios y listos para el servicio.

VI. No se permiten niños ni mujeres. Si cualquier hombre fuera encontrado seduciendo a cualquiera del sexo opuesto, y la llevase al mar disfrazada, sufrirá la muerte.

VII. En batalla la deserción del barco o sus camarotes será castigada con la muerte o al abandono a su suerte en el mar.

VIII. No se permiten las peleas a bordo, pero las disputas de cualquier hombre se resolverán en tierra, a espada y pistolas.

IX. Ningún hombre hablará de dejar su modo de vida hasta que haya aportado 1000 libras. Si, para conseguirlo, perdiera una extremidad o quedara impedido para el servicio, se le darán 800 dólares extraídos del inventario común y por heridas menores, en proporción a su gravedad.

X. El capitán y su segundo recibirán dos partes del botín; el maestre, contramaestre y cañonero una parte y media, y el resto de los oficiales, una parte y un cuarto.

XI. Los músicos tendrán descanso el sábado pero no los otros seis días y noches, a no ser por concesión extraordinaria.

El escritor Daniel Defoe comenta que los anteriores preceptos eran solo una parte del código completo:

Estos son, nos han asegurado, algunos de los artículos de Roberts; pero como tuvieron la precaución de arrojar por la borda el original que habían firmado y jurado hay motivo para sospechar que el resto del contenido era demasiado horrible para revelarlo a nadie
.

domingo, 9 de mayo de 2010

Tom Sawyer, el Pirata


Si la Isla del Tesoro es tal y como indica su título, un tesoro que nadie debería perderse, no le va a la zaga Las Aventuras de Tom Sawyer. El personaje creado por Twain dedicó parte de su infancia a la piratería, como debe ser.

(Fragmento del capítulo VIII)


Pero aún le reservaba el destino algo más grande; sería pirata. Ya estaba trazado su porvenir, tan deslumbrante, que haría estremecer a la gente y llenaría el mundo con su nombre. ¡Qué maravilla cruzar los mares procelosos en un velero rápido, alargado y negro, un Genio de la Tempestad de terrible bandera ondeando en la popa! Soñaba aparecer de pronto en el pueblo en el apogeo de su fama: hacer su entrada triunfal en la iglesia curtido por la intemperie, ataviado con justillo y trusa de terciopelo negro, grandes botas de campaña y banda de escarlata. Llevaría el cinto rodeado de pistolas y el machete teñido de sangre; al costado, el ancho sombrero de ondulantes plumas, y, desplegada la bandera negra con la calavera y las tibias cruzadas, escucharía los murmullos, deleitándose en ellos: "¡El Tom Sawyer el pirata! ¡El tenebroso vengador del continente hispánico!". Sí; estaba decidido a fijar de una vez su destino. A la mañana abandonaría su casa para lanzarse a la gran aventura. Debía prepararse, y para esto era necesario juntar primeramente sus tesoros. Avanzó hacia un tronco caído y empezó a escarbar en él con su famosa navaja Barlow.

(Fragmento del Capítulo XIII)

Tom silbó dos veces más, y la señal fue contestada del mismo modo. Después se oyó una voz sigilosa:
-¿Quién vive?
-¡Tom Sawyer el Tenebroso Vengador de la América Española! ¿Quién sois vosotros?
-Huck Finn el Manos Rojas, y Joe Horper el Terror de los Mares. (Tom les había provisto de esos títulos, sacados de su literatura favorita.)
-Bien está; decid la contraseña.
Dos voces broncas y apagadas murmuraron, en el misterio de la noche, la misma palabra espeluznante:
¡SANGRE!
Entonces Tom dejó deslizarse el jamón, por el acantilado abajo y siguió él detrás, dejando en la aspereza del camino algo de ropa y de su propia piel. Había una cómoda senda a lo largo de la orilla y bajo el acantilado, pero le faltaba la ventaja de la dificultad y el peligro, tan apreciables para un pirata.
El Terror de los Mares había traído una hoja de tocino y llegó aspeado bajo su pesadumbre. Finn el de las Manos Rojas había hurtado una cazuela y buena cantidad de hoja de tabaco a medio curar y había aportado además algunas mazorcas para hacer con ellas pipas. Pero ninguno de los piratas fumaba o masticaba tabaco más que él. El Tenebroso Vengador dijo que no era posible lanzarse a las aventuras sin llevar fuego.
Era una idea previsora: en aquel tiempo apenas se conocían los fósforos. Vieron un rescoldo en una gran almadía, cien varas río arriba, y fueron sigilosamente allí y se apoderaron de unos tizones. Hicieron de ello una imponente aventura, murmurando «¡chist!» a cada paso y parándose de repente con un dedo en los labios, llevando las manos en imaginarias empuñaduras de dagas y dando órdenes, en voz temerosa y baja, de «si el enemigo» se movía, hundírselas «hasta las cachas», porque «los muertos no hablan». Sabían de sobra que los tripulantes de la almadía estaban en el pueblo abasteciéndose, o de zambra y bureo; pero eso no era bastante motivo para que no hicieran la cosa a estilo piratesco.


(Fragmento del Capítulo XIV)

-Apuesto cualquier cosa a que ha habido piratas en esta isla. Deberíamos explorarla de nuevo, porque con seguridad habrán escondido tesoros por aquí. ¿Qué diríais si encontrásemos un cofre apolillado lleno de oro y de plata?

jueves, 6 de mayo de 2010

Long John Silver

Jim Hawkins, Long John Silver y su loro.
Obra de N. C. Wyeth


No hace mucho, charlando con un estudiante de la E.S.O., salió el tema de los piratas a colación y pasamos de los piratas en el cine a los de la literatura. Mi asombro fue enorme cuando me reconoció que no tenía ni idea de quién era Long John Silver. Le recomendé que se leyera la que es una de las mejores novelas de aventuras jamás escrita y además, que no desdeñara algunas obras más del autor escocés como "El Doctor Jeckyll y Mr. Hyde" o "La Flecha Negra".

De las versiones cinematográficas, le dije que yo me quedaba con la de 1934 de Victor Fleming y con la interpretación de Wallace Berry en el papel de Long John Silver. Supongo que fue la que vi de crío y se me quedó grabada, pero versiones para la gran pantalla y series para la pequeña, hay muchas y bastantes son más que dignas.



Mientras esperaba salió un hombre de otra habitación lateral, y en cuanto lo vi estuve seguro de que era John el Largo. Tenía amputada la pierna izquierda por junto a la cadera, y bajo el brazo derecho llevaba una muleta que manejaba con maravillosa destreza, saltando de aquí para allá como un pájaro. Era muy alto y muy fuerte, con cara tan grande como un jamón..., fea y pálida, pero despierta y sonriente. Estaba, por lo visto, del mejor humor, pues no dejaba de silbar, mientras iba de una mesa a otra, con una palabra jovial o una palmada en el hombro para los parroquianos más favorecidos.

Pues bien; para no ocultar nada, he de decir que desde la primera mención de John el Largo en la carta del Squire Trelawney se me había metido en la cabeza el temor de que pudiera ser el propio navegante con una sola pierna que me había tenido tanto tiempo en guardia en el «Almirante Benbow». Pero una sola mirada al hombre que tenía delante fue suficiente. Había visto al capitán y a Perro-Negro y al ciego Pew y sabía yo bien cómo era un bucanero..., cosa muy distinta, según mi idea, de aquel tabernero amable y limpio. Me reanimé, pues, al punto, traspuse el umbral y fui derecho adonde estaba el hombre, apuntalado con la muleta, hablando con un parroquiano.


(Fragmento de La Isla del Tesoro de Robert Louis Stevenson)