Ayer, Sarah, mi hija de nueve años, me pidió permiso para cantarme una canción que había escrito. Aquí tenéis la letra, tal cual. Apenas he corregido alguna falta, nada más. Imaginadla cantada por una delicada voz infantil... Sí, los tiempo cambian.
Creo que no os va a gustar la historia que os voy a contar.
Va de un hombre que muerto no está.
Pensarás "qué tonta está" que hay mucho hombres que muertos no están.
Pero él es un ZOMBI que de puerta en puerta va.
Va a por vosotros, a las doce de la noche da dos toques y empieza a entrar.
Se sabe todas vuestras direcciones y siempre lo sabrá.
Como dije antes, empieza a entrar, empieza a entrar...
¡Y OS DEVORARÁ! ¡JA!
