miércoles, 30 de julio de 2008

LAS DOCE MENOS DIEZ


Roseriver es el seudónimo bajo el que escribe alguien muy cercano a mí. Es persona sensible y con una especial gracia para expresar lo que siente. Sus escritos suelen ser breves y contundentes. No sé vosotros, pero yo estoy encantado con el relato que viene a continuación. Una pequeña perla.










LAS DOCE MENOS DIEZ




Las doce, las doce menos diez. Esa hora marcaba el reloj, a todas horas.

Parado.
La manecilla de los segundos intentaba en vano, moribunda, avanzar… Tic, tic, siempre en el mismo sitio.

Era la hora de la cenicienta, de la princesa todavía, era un último intento desgarrado, lamentable y desolador de ser princesa, tic, tic… Mientras la manecilla no avanzara, seguiría allí, atrapada por siempre jamás, en el cuento de nunca acabar.

Por más que lo intentaba, esfuerzos en vano, algo iba mal. Tic, tic.
Sentía nauseas, analizaba cada detalle, tic, tic…

¿Qué era lo que no encajaba?

Sería mejor retroceder, proteger a la reina…y al rey. Había perdido todo el terreno ganado, así de repente…. Tic, tic.

Aún quedaban 10 minutos, la manecilla amenazaba con despegar y continuar sin miramientos, avanzando hacia la fatídica hora en que dejaría de ser princesa.

Otra vez el mundo gris… Tic, tic…

Aún no, aún no…. Tic, tic….

Aún quedaba esperanza, todos los sentidos pendientes del reloj…Tic, tic

Tiempo, sólo eso, necesitaba tiempo….10 minutos, una sonrisa, un gesto amable, algo que borrase aquella frialdad, aquel alejamiento intencionado…Tic, tic…


Dame otra de tus sonrisas y haré que funcione. Tic, tic…

La manecilla desgarrando, a jirones finos, el alma…. Tic, tic…

Sonríe y todo se arreglara, SONRÍE,…Tic, tic…

Sonríe, y seré princesa para ti… Tic… TAC.

7 comentarios:

Anónimo dijo...

La princesa está triste.. Qué tendrá la princesa?
Los suspiros se escapan de su boca de fresa, que ha perdido la risa, que ha perdido el color.
La princesa está pálida en su silla de oro;
está mudo el teclado de su clave sonoro,
y en un vaso, olvidada, se desmaya una flor.

Alegra esa cara, Princesa. ;-)
P.D. Hermoso relato, ya lo creo.

Fdo.- Perro Lobo. Auuuuuuuu!!!!

Yosu Rc! dijo...

Álamo tiene razón. Excelente relato. Cada coma evoca el tic del reloj.

Por cierto, enohrabuena Joe, por la nominación al Ignotus!

J.E. Alamo dijo...

Yosu, te lo creas o no, me entero por ti de mi nominación. Gracias chaval, por la información y la felcitación. ;-)

Anónimo dijo...

¡Cuánta sensibilidad! Lo he leído varias veces, me ha encantado. ¡Ah! felicidades por esa nominación.
alex

Anónimo dijo...

Gracias por los comentarios sobre las doce menos diez....todo un regalo para alegrarme el día y....olvidarme del reloj.Roseriver

Anónimo dijo...

¡¡¡Pardiez que es bueno el relato!! Si existe ...¿ será eso el infierno? la angustia de la esperanza

Anónimo dijo...

Me gusta este relato, consigue transmitir tanta ansia...!!!