miércoles, 29 de octubre de 2008

House... sabor agridulce




Que House es un mamón insoportable, caprichoso, prepotente, mal amigo, mal compañero, mal jefe, mal subalterno y demás, era algo de sobra conocido. De hecho, ya comenté que no quisiera toparme con alguien como él en una consulta, por genial que sea el hombre. Sin embargo, mi adicción a sus andanzas estaba más que justificada por el contexto en el que se desenvolvía Greg. Quiero decir que todo el asunto estaba enfocado desde un prisma borde y simpático por lo que podíamos no compadecernos demasiado de los atropellos que cometía con Wilson, las vaciladas y groserías dirigidas a Cuddy o el desprecio con que trataba a sus subalternos. Y si encima, resolvía casos a lo Sherlock Holmes dejándonos boquiabiertos con sus conclusiones, mejor que mejor. Vamos que si no tengo un poster de House en mi dormitorio es porque mi mujer no me deja.


(Cosa que no entiendo, la verdad. Lo de que no me deje poner el de Angelina Jolie sí, era... demasiado grande. Pero ponerle pegas al de House... ¡Mujeres!)


Y llegó la quinta temporada, la tan ansiada quinta temporada con el recuerdo de la "mascletá" que supuso el final de la cuarta todavía impreso en el recuerdo. Era obvio que las cosas iban a cambiar, tenían que cambiar. Pero amigo, si el primer episodio es muestra de lo que se nos viene encima... apaga y vámonos. No es el drama el contexto en el que se pueda ubicar a House, si lo hacen acabará convirtiéndole en el gran odiado de la televisión y con motivos más que sobrados. Sólo diré que la última escena con un Wilson soltándole las verdades del barquero a nuestro buen doctor después de que Greg ha hecho lo posible y lo imposible - a su manera- para que su amigo del alma se quede, me dejó igual que House: Perplejo y cabizbajo. Ni lo entiende él ni lo entiendo yo. Si se confirma este giro hacia el drama puro y duro, me parece que seguiré disfrutando de la serie pero viendo los capítulos repetidos de las temporadas anteriores.

En fin, tendré paciencia, les daré un par de capítulos más y hablaremos de nuevo.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Hombrew, dale tiempo que acaba de empezar...
Xosé