lunes, 17 de noviembre de 2008

Todo el mundo miente y se equivoca.


Vale, vale me equivoqué. Quizás no todo el mundo mienta - hablo del "everybody lies", frase favorita de House- pero equivocarse seguro que sí... Me refiero a todo lo que dije sobre la nueva temporada de House en una entrada anterior. Tras los primeros capítulos, me descubro: absolutamente genial. La incorporación de nuevos personajes, impagable ese detective privado de nombre Lucas Douglas. Las nuevas líneas argumentales con la pobre "13" sumergiéndose en una espiral de autodestrucción, los indicios de que quizás el autocontrol de Foreman vaya a dar paso a un tipo menos contenido, más humano y la vuelta de Wilson con ganas de guerra.




¡Echaba de menos al buenazo de James! ¿Quizás no tan bueno a partir de ahora?



Pero sobre todo, y por encima de todo, un genial, sarcástico, ácido y a la vez tierno House que sigue siendo un cabroncete en busca de un motivo que le permita desbloquearse emocionalmente.



Ese "If you´re happy, I´m" del último capítulo está dejando boquiabierto a más de uno ¿Está cambiando Greg? ¿Se está volviendo más humano?



El tono de la serie vuelve a ser el de siempre: una acertada mezcla de ironía, sarcasmo, drama, ternura y comedia.


House me pone más que nunca.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

¡Has recuperado la fe!
Xosé

J.E. Alamo dijo...

Pues sí, soy de nuevo un creyente. Je, je.

GuZ dijo...

me alegra que vuelvas al redil y ya puestos a elucubrar... porque coño no se ha alegrado al conocer la noticia de la adopcion de su amiga... me ha dejado helado su reaccion, si hubierais visto la cara con la que nos quedamos mi mujuer y yo...

J.E. Alamo dijo...

¡Eh, eh! que lo dice bien clarito, If you´re happy, I´m. Que no se ponga a dar saltos es otra cosa... ¿O confiaba que Cuddy le pediría que él...? ;-)