miércoles, 25 de agosto de 2010

El Día que Borges se fue a Tlön

NOTA: Cuando hice esta entrada, un duende de malicia impresionante vino a darme las buenas noches y me llevó a cometer una serie de errores que esta mañana he visto (Dani, debes de haber flipado), que corrijo deprisa y corriendo. A quienes los hayáis leído: perdón. A quiénes no, no pienso decir cuáles fueron.

En junio de 1986 Borges nos dejó para marcharse a Tlön, ese fantástico lugar producto de una mente genial como fue la suya. Y le imagino desde ahí jugando con la lengua y la imaginación mientras compone mundos y universos sin acabar de creerse del todo su divinidad. Quizás algún día nos vuelva a visitar y nos deleite con historias de Tlön y otros lugares excepcionales.

Descubrí a Borges cuando era muy joven y algo romántico. Me impactaron estos versos suyos :

Ni la intimidad de tu frente clara como una fiesta
ni la privanza de tu cuerpo, aún misterioso y tácito y de niña,
ni la sucesión de tu vida situándose en palabras o acallamiento
serán favor tan persuasivo de ideas
como el mirar tu sueño implicado
en la vigilia de mis ávidos brazos.
Virgen milagrosamente otra vez por la virtud absolutoria del sueño,
quieta y resplandeciente como una dicha en la selección del recuerdo,
me darás esa orilla de tu vida que tú misma no tienes,
Arrojado a la quietud
divisaré esa playa última de tu ser
y te veré por vez primera quizás como Dios ha de verte,
desbaratada la ficción del Tiempo
sin el amor, sin mí.

Y yo cabeceaba pensando cuánta razón tenía ese tal Borges. Ya digo que era joven y algo romántico.

Pero a partir de entonces, donde para mí Borges ha lucido espectacular es en el cuento y aunque creo que cualquiera de sus obras merecen ser leída, recomiendo personalmente El Jardín de Senderos que se bifurcan... Y algún poema suyo, que quizás ya no sea joven, pero...

A continuación del maestro tres citas que a mí particularmente me aciertan. Espero que os gusten.

"¿De qué otra forma se puede amenazar que no sea de muerte? Lo interesante, lo original, sería que alguien lo amenace a uno con la inmortalidad."

"Yo creo que es mejor pensar que Dios no acepta sobornos."

"Estoy solo y no hay nadie en el espejo."


11 comentarios:

roberto dijo...

Como canta Javier Krahe: "Sería algo inefable cambiar la torpe realidad, y ser o Borges o bailable, pues qué penita y qué dolor, no tendré el Nobel, no, señor".

Dani dijo...

Con 22 asumí que en Borges estaba ya casi todo; y si yo quería seguir escribiendo solo me quedaba darle nuevas formas [peores formas] a esa obra perfecta. Que lástima de destino, y que divertido!

Por cierto, a Borges le habría dolido que le asignaran los versos de Neruda, ese comunista descerebrao!

J.E. Alamo dijo...

Roberto, en el Nobel hay mucha política y como en todo lo que hay política, en ocasiones apesta.
Dani, Dani... ¡Uf! Y tú sabes el motivo. ;-)

Dani dijo...

Jajaja! A conciencia o no, me pareció un juego buenísimo!

VERONICA LEONETTI dijo...

La última es para guardársela y no perderla nunca.
Que bien sabía Borges encontrarse en los espejos.

Laura dijo...

No conocía la veta poética de Borges, pero estoy contigo en la recomendación de El Jardín de los Senderos que se Bifurcan. :)

miette dijo...

Con Borges y con tu post bienaventurado solo se me ocurre decir QUÉ MARAVILLAAAAAAAAA!!!
Joe, te hago la ola...
besos mil

J.E. Alamo dijo...

Sí, Verónica, creo que los espejos ejercen una fascinación que Borges supo captar a la perfección.
Algún verso hizo, Laura, y no malos. De todas formas, son sublimes sus cuentos.
Gracias, Miette, pero el mérito es de Borges, no mío. ;-)

Gabriel dijo...

De Borges, mas alla de sus buenos cuentos, me encantan sus pensamientos (citas), siempre te dejan reflexionando de algun modo, como la de la inmortabilidad.

Enric Herce dijo...

Coincido con Verónica, la última cita deviene microrelato sublime. Para enmarcar. Buen gusto, Joe.

J.E. Alamo dijo...

Saludos desde un ciber. Estoy fuera unos días así que no responderé ni actualizaré en una semana. Un abrazo a todos.