domingo, 28 de septiembre de 2008

¡SE ACABÓ!


Escribir es un ejercicio de creatividad y, al hacerlo, uno disfruta pariendo mundos, personajes y argumentos sobre los que ejercer su casi divina voluntad. Y cuando culmina el proceso, el único sentimiento que debería embargar al autor es el de la satisfacción mezclado con una sensación de melancolía al dejar atrás el mundo creado. Y es así, pero me temo que intervienen otras sensaciones quizás no tan placenteras, aunque dan mayor enjundia al proceso de escribir.

Escribir es un parto, al principio cuando la idea nos embaraza, la sensación de felicidad nos domina por completo. El germen de una idea ha calado en nuestro interior y ahora sólo hay que esperar a que tome forma. Los primeros meses son bastante placenteros, sentimos como la idea crece en nuestro interior, va tomando forma y hasta nos permitimos imaginar cuál será su futuro una vez vea la luz. El problema sobreviene en los últimos meses de gestación, cuando comenzamos a sentirnos pesados, torpes y lastrados. No es que reneguemos de nuestra creación, nada más lejos, es sencillamente que estamos deseando que se produzca el parto de una vez por todas. Lo malo es que también tememos ese momento, es cuando nos planteamos las preguntas y las dudas; ¿Saldrá bien? ¿Será lo que yo esperaba? No vamos a quererle menos, salga como salga, y esto lo digo en serio. Tengo un par de novelas escritas que dudo jamás vean la luz, pero las tengo guardadas y las aprecio como cualquiera de las cosas que haya podido publicar. Pero claro, uno escribe para ser leído no para meter su obra en un cajón. A fin de cuentas, escribir es comunicarse no entablar un soliloquio.

Volvamos al parto, que me he desviado. Es un momento doloroso, no hay epidural para el escritor. Y hay miedo, ¿lo habré conseguido? Ese es un dictamen que se pronuncia a través de los demás. Yo personalmente, cuando leo lo que acabo de escribir, me siento muy crítico y normalmente sudo y me angustio a causa de la incertidumbre. Entonces intervienen mis sufridos primeros lectores, sobre todo Silvia, mi mujer. Cuando mis primeros críticos emiten su opinión, sé si he acertado o no. Si lo he hecho, un brindis, enviar al editor y esperar. Si es al contrario...

Lado Extraño está culminado, apenas le queda una revisión y entonces... Ya os contaré si hay brindis o no.


Tengo previsto convocar el certamen de Letras para Soñar para mediados de octubre, así que ya podéis ir afilando vuestras imaginaciones.

15 comentarios:

Anónimo dijo...

Transmite la sensación de un trabajo bien hecho. Felicidades. A ver cuándo tenemos la suerte de poder leerlo
Xosé

Anónimo dijo...

Tu mayor critico eres tu mismo, nos viene de familia, estoy seguro que si tu estás satisfecho será de lo mejor que has hecho.

Felicidades.

Charly

Juan José Tena dijo...

Muchas felicidades por el "parto",ya tienes un crío más aunque venga del "lado extraño" jeje. Seguro que la novela tiene calidad como todo lo que he leído de ti.

Anónimo dijo...

Duele parir eh?...je je...todo caso seguro es nuevamente un buen trabajo,tu creatividad no tiene limites...fDO: VACAPOLLO

Anónimo dijo...

lo poco que he podido leer me augura que es genial. veremos.... jeje, de todas formas mucha suerte y enhorabuena

Anónimo dijo...

enhorabuena!!! nos sumergera en mundos diferentes y nos tendra absortos hasta el final...jeje.. eso espero!!!
rosi

J.E. Alamo dijo...

Gracias a todos, confío en responder a tanta expectativa.

José Angel Muriel dijo...

Hola, Joe. Me gustaría citar gran parte de este artículo en mi blog. Dime qué te parece la idea.

J.E. Alamo dijo...

José Ángel, me parece genial. Adelante con ello. ;-D

GuZ dijo...

dada la calidad de tu descendencia, ojala que sean trillizos
un abrazo,
GuZ

Micke dijo...

Enhorabuena, amigo, ya hay ganas de leerlo.

Micke dijo...

Enhorabuena, amigo, ya hay ganas de leerlo.

Micke dijo...

Enhorabuena, amigo, ya hay ganas de leerlo.

J.E. Alamo dijo...

¡Caramba! ¡Cuánto entusiasmo, Micke! Je, je. No sé qué ha ocurrido para que salga el mensaje tres veces, pero voy a dejarlo que me anima. Un abrazo

Anónimo dijo...

No dudo que has escrito el libro con amor, sudor y y mucho mimo, será un éxito.