martes, 9 de febrero de 2010

A Oscuras


-¡Qué manía con el ahorro!

-¿Decías algo, querido?

-Que has apagado la luz del salón y casi me como la mesa.

-Yo no he apagado nada.

-Se habrá apagado sola, no te jode.

-A ver si se ha fundido la bombilla.

-La bombilla, pues sí.

-¡Anda! la luz de la cocina se ha apagado ahora mismo.

-Coño, déjalo ya que no tiene gracia... ¿Cariño?... No apagues la luz, cari...

13 comentarios:

Quien Sabe... dijo...

Mu Bueno!
Un beso

Juan José Tena dijo...

Un micro bien chulo :)

Anabel dijo...

Hoy ando algo espesa y me costó pillarlo, pero luego... ¡que miedo más fantástico! :-)

José Miguel Vilar-Bou dijo...

Qué bueno! me encantan esos terrores cotidianos tipo el hombre de los caramelos.

J.E. Alamo dijo...

Gracias, me salió mientras andaba ayer por casa y...se fundió una bombilla.

roberto dijo...

Muy bueno. A veces la idea surge como una bombilla que se enciende.
En este caso, con una que se apaga.

milagros dijo...

Qué bueno. La oscuridad me inspira respeto, sobretodo cuando estoy delante de un espejo.

José Miguel Vilar-Bou dijo...

jeje, el comentario de Milagros es todo un relato (por favor, destierren la "palabra" "microrrelato").

J.E. Alamo dijo...

Cierto, cierto. Muy bueno, Milagros.
Lo de micro se ha puesto de moda, José Miguel, y ya sabes lo que es eso...

VERONICA LEONETTI dijo...

Uf! que bueno, Joe! y ahora que viene la factura de la luz mensual y no bimestral...
Eso si que da miedo.

J.E. Alamo dijo...

Gracias, Vero. Y lo de la factura no me da miedo, me da terror. ;-)

Enric Herce dijo...

Mola. Consigues que una sonrisa termine en escalofrío.

J.E. Alamo dijo...

Gracias, Enric.