viernes, 6 de febrero de 2009

El Traje del Hombre Muerto



Joe Hill nació en 1972 como Joseph Hillstrom King. Hill es el segundo hijo de los autores Stephen y Tabitha King. Su hermano menor Owen King también es escritor.
Hill escogió usar una forma abreviada de su nombre con el deseo de tener éxito basado en sus propios méritos en lugar de como el hijo de Stephen King. Tras lograr cierto reconocimiento, Hill reveló su identidad en 2007 después que un artículo el año anterior en la revista americana Variety lo desvelara.

El primer libro de Hill, "Colección Fantasmas del Siglo 20" publicado en 2005, reunía catorce relatos cortos y ganó el premio Bram Stoker Award para la Mejor Colección de Ficción, junto con el Premio Británico de Fantasía por la Mejor Colección y también por la Mejor Historia Corta por "Lo Mejor del Nuevo Horror".

De tal palo, tal... Que Joe Hill es hijo de su padre, no lo puede negar, por mucho que haya emprendido su carrera lo más alejado posible de la sombra de su padre. Pero esto no es malo ni mucho menos. Vaya, si yo supiera escribir como el "Rey", a buenas horas me lo iba a pensar. Sin embargo, es obvio que Hill eligió el camino propio por convicción y para evitar que las mentes malpensantes dijeran aquello de ¿cómo no iba a publicar con el peso que tiene papi? Y yo también lo creo, ¡Qué diablos! ¿Qué padre no le echa un cable a su hijo? Aunque este se empecine, como Joe, en ocultar su procedencia. Ahora bien, ese empujón cara a las editoriales que pudiera suponer su ascendencia, quizás precipitara el éxito pero este habría llegado de todas formas.

Joe Hill es por derecho propio, un gran autor, alguien que podríamos denominar perteneciente a la escuela de King pero que cuenta con su propia identidad y estilo.
En el Traje del Hombre Muerto, uno encuentra similitudes con los modos de su padre y sin embargo, reconoce que esa semejanza es simplemente eso: la obra de una gran artista que sigue una corriente pero dotada de personalidad propia. ¿Y cuáles serían esas semejanzas? El ritmo, si es difícil dejar una novela de King, también lo es dejar a un lado la de Hill. Ciertos temas recurrentes como los malos tratos, personalidades rotas, rincones oscuros donde en apariencia sólo hay luz, el valor de la amistad y el amor... Nada nuevo, es cierto, pero insisto, ya quisiera yo escribir con esa aparente sencillez.

En la novela que acabo de leer, uno se precipita de entrada en la trama (otro punto de coincidencia: coger al lector desde el principio y no soltarlo hasta el final), y es que es complicado no sentirse atraído por un argumento que comienza con la subasta de un fantasma que acaba adquiriendo una estrella del rock ya cincuentón, con un pasado a sus espaldas que le impele a seguir corriendo hacia adelante sin saber muy bien a dónde va, pero sí de dónde escapa.

Quieres u odias a los personajes según desfilan ante ti, y eso incluye a los dos perros de Judas Coyne (el protagonista) que tienen una presencia destacada en toda la historia. Sabes desde luego que al final el protagonista volverá sobre sus pasos, que esos fantasmas de los que está huyendo, le van a salir al paso y que no tiene otra que enfrentarse a ellos.

Con un ritmo endiablado de road movie, escenas que cortan la respiración y un tratamiento de los personajes más que acertado, la primera novela de Hill es sólo el inicio de una hermosa amistad con los lectores que acabarán siendo legión.
King puede estar orgulloso, su hijo camina por su cuenta y le mira a los ojos de igual a igual por méritos propios.

6 comentarios:

Juan José Tena dijo...

A mi me ha gustado, aunque quizás hay un momento que la persecución del fantasma/búsqueda de respuestas, en la parte final de la novela se me hace un pelín reiterativa,yo creo que con unas pocas páginas menos le habría quedado más redonda. Pero en conjunto un notable alto.

Anónimo dijo...

Me gustaría leerlo, pero aunque entiendo el inglés, prefiero leerlo en mi idioma, pero ¿se puede comprar en las librerías española?
Lo digo porque entre los libros de su padre no he podido encontrar algunos en español...y eso que me he leído un montón.
Confieso que me gusta King, pero no sólo por como lleva el terror, sino por su sencillez y esa sutil poesía y yo diría, ternura, con que trata a algunos personajes.

M Carmen Guzmán

J.E. Alamo dijo...

De King, excepto lo último ultimísimo, lo tienes todo publicado en castellano.
En cuanto a Hill, sí el Traje del Hombre Muerte está en castellano (de hecho en Inglés el título es heart shaped box).También tienes su libro Fantasmas, de relatos. Este último es anterior al Traje del Muerto (que así se titula en castellano y no como yo lo puse en la entrada del blog, mis disculpas)

José Miguel Vilar-Bou dijo...

Me da curiosidad el libro. A ver si le hacemos un hueco en mi apretada agenda.

J.E. Alamo dijo...

Juanjo, de acuerdo contigo en el apunte que haces sobre el final. Josemi, haz el hueco, no creo que te decepcione.

Quien Sabe... dijo...

Hola J.E!
Este también lo he leido, tengo que reconocer que me acojone bastante al principio a parte de que estuve unos dias sola en casa y me daba terror andar por la oscuridad, no fuera a salirme el muerto XD.

La verdad es muy bueno, estoy de acuerdo con Juan José yo también le hubiera quitado unas paginas pero esta muy bien y a Jose Miguel que busque un hueco porque merece la pena si te gustan este tipo de rollo.
Saludos!